BIENVENIDO

Descripción

El hombre de Dios Dr. David Owuor, es EL PROFETA de los últimos tiempos del Señor. Profeta Dr. Owuor predica el mensaje eterno del Arrepentimiento y la Santidad en la preparación para el arrebatamiento de la iglesia, ordenado por nuestro Señor Jesucristo.(Lucas 24:46-47) El Señor lo está enviando a todas las naciones para preparar el camino del Señor a la iglesia de Cristo (la novia de Cristo) en Arrepentimiento, Santidad y Justicia, lista para el rapto glorioso, y para profetizar los señales del fin del mundo tal como terremotos, guerras, hambrunas, inundaciones y aflicciones (Mateo 24:3-7).

En la mayoría de las reuniones de avivamiento históricos y poderosos y conferencias por todo el mundo; ojos de los ciegos se han abierto, ojos creados, ciegos ven, los oídos sordos se han abierto, paralíticos han caminado, las personas han sido bautizados por el Espíritu Santo, la GLORIA SHEKINAH DE DIOS ha descendido en las reuniones y millones de personas se han entregado al Señor. Este es el avivamientos de los últimos tiempos y este último derramamiento del Espíritu Santo profetizado en la Biblia. Tal como en la Santa Biblia es profetizado.

Mal 4:4-6;Hch 3:17-26; Deu 18:15-19

El Dr. Owuor es la persona que Dios esta usando para advertir al mundo de la pronta venida de Señor, el profeta fue quien advirtio del juicio que venia a Asia cuando sucedio el Tsunamis en 2004, igualmente 2005 cuando advirtio a los Estados Unidos que se apartaran del pecado sexual, porque veia un juicio de Dios con inundación, cuando sucedio el Terremoto y tsunamis de Chile, el ya había advertido a esa nación que se arrepintieran porque venia juicio a esta nación de Chile, el Terremoto de Haiti, Terremoto y tsunamis de Japon, inundaciones en México recientemente, desastres y angustias en aviación, volcán de Islandia.

Las palabras pronunciadas por los verdaderos profetas en la Biblia siempre se cumplieron. El Señor también ha trabajado a través de él para sanar todo tipo de enfermedades bajo el sol, que incluyen la lepra y los VIH / SIDA. para ver mas aqui esta el

viernes, 16 de octubre de 2009

CAP 38 AMIGO QUE DIOS LE ILUMINE

Conozcamos el Catolicismo Romano

Apéndice 1

Confusión

Después de estudiar el Catecismo de 1995, uno no puede ignorar que hay grandes diferencias entre la doctrina católica y la Biblia.

En primer lugar, las dos consistentemente enseñan doctrinas opuestas. El Catecismo declara que la Biblia y la tradición católica trabajan juntas para lograr la salvación de las almas, pero eso no es cierto.

En segundo lugar, el Catecismo tiene una interminable lista de reglas complicadas, y a menudo confusas, que todos los católicos deben seguir para complacer a su iglesia.

La Biblia, por el contrario, es sencilla, directa, consistente y fácil de entender. He aquí un ejemplo.

¿Quiénes irán al cielo?

La Biblia es explícita respecto al tema del destino eterno, lo cual se esperaría de Dios tratándose de un tópico tan importante:

"El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él".
Juan 3:36

Tenemos otro ejemplo. Jesucristo mismo lo predicó:

"De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida".
Juan 5:24

Esta enseñanza es fácil de entender. Ahora veamos lo que dice el Catecismo respecto al mismo tema. He aquí una cita textual:

"Definimos con la autoridad apostólica: que, según la disposición general de Dios, las almas de todos los santos... y de todos los demás fieles muertos después de recibir el bautismo de Cristo en los que no había nada que purificar cuando murieron...; o en caso de que tuvieran o tengan algo que purificar, una vez que estén purificadas después de la muerte... aun antes de la reasunción de sus cuerpos y del juicio final, después de la Ascensión al cielo del Salvador, Jesucristo Nuestro Señor, estuvieron, están y estarán en el cielo, en el Reino de los cielos y paraíso celestial con Cristo, admitidos en la compañía de los ángeles. Y después de la muerte y pasión de nuestro Señor Jesucristo vieron y ven la divina esencia con una visión intuitiva y cara a cara, sin mediación de ninguna criatura" (pp. 296-297, #1023).

¿Quién puede entender esta explicación?

¿Por qué un concepto bíblico tan sencillo se presenta en forma tan confusa? Dios desea que todos comprendan cómo ir al cielo. ¿Podría un Dios lleno de amor establecer reglas tan complejas para llegar al cielo, de manera que nadie pueda entenderlas?

Veamos lo que dice el siguiente versículo bíblico:

"Pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz. Como en todas las iglesias de los santos...".
1 Corintios 14:33

Si Dios no es el autor de esta confusa lista de reglas católicas, entonces, ¿quién es el autor?

No permita que lo engañen

La Biblia también advierte que no seamos en-gañados por quienes complican las sencillas enseñanzas de Jesucristo:

"Mas temo que como la serpiente engañó a Eva con su astucia, sean corrompidos así vuestros sentidos en alguna manera, de la simplicidad que es en Cristo".
2 Corintios 11:3
(Versión Reina-Valera 1602)

¿Deseaba Dios advertirnos acerca de la Iglesia Católica? La Palabra que Dios nos dio es sencilla, porque su deseo es:

"... que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento".
2 Pedro 3:9

Dios quiere que usted vaya al cielo. Por esa razón su Palabra es sencilla.

Conclusión

Dios no desea que usted esté confundido. Si el Catecismo y la doctrina católica alguna vez lo han confundido, tal vez debe poner su confianza en la Palabra de Dios:

"En ti, oh Jehová, he confiado; no sea yo confundido jamás; líbrame en tu justicia".
Salmos 31:1


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Conozcamos el Catolicismo Romano

Apéndice 2

Una Invitación

Este libro no fue escrito para atacar o criticar al pueblo católico. Mi esposa y yo nacimos y crecimos en hogares católicos; por tanto, comprendemos lo que piensa y siente el católico romano común respecto a su religión.

Hubo dos razones que me motivaron a escribir este libro. Primero, mostrar que el catolicismo romano no es bíblico. Es una religión con tradiciones de hombres que violan las Escrituras a cada momento.

Segundo, deseo que usted experimente la libertad y la paz que mi esposa y yo encontramos, esto es, cuando al poner nuestra esperanza de salvación sólo en Jesucristo, rompimos las cadenas que nos ataban a la Iglesia Católica.

Miles de personas que antes fueron católicas han experimentado esta misma libertad y paz.

Nací y crecí en la religión católica romana. Fui bautizado, y cumplí con los sacramentos de la Primera Comunión y Confirmación. Durante mis años escolares, asistía semanalmente a las clases de instrucción religiosa y, cada domingo iba a misa. Confesaba mis pecados a un sacerdote y comulgaba regularmente.

A los 18 años ingresé a la armada de los Estados Unidos, y así dejé mi hogar y la Iglesia Católica. Mientras hacía el servicio militar, un amigo me invitó a una iglesia que no era católica. Aunque al principio me resistí, decidí ir sólo una vez.

Nunca me olvidaré de ese primer servicio religioso. Cuando el pastor predicaba, parecía que se dirigía a mí. Al terminar su sermón, invitó a que pasaran adelante quienes deseaban arrepentirse de sus pecados y tener la salvación eterna.

Mi corazón comenzó a latir con fuerza. Sabía que algo poderoso estaba sucediendo. Sin embargo, me quedé inmóvil en mi asiento.

Esa mañana el pastor terminó el servicio con las siguientes palabras: "Creo que hoy alguien dijo no a Jesucristo. Mi oración es que usted no muera antes de que tenga otra oportunidad para recibirlo como Salvador. De lo contrario, pasará la eternidad separado de Dios". Yo sabía que se refería a mí.

Después de unos segundos, los latidos de mi corazón se calmaron. Sabía que Dios me había hablado, y le había dicho no:

"He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo".
Apocalipsis 3:20

Unos días después, mi amigo me invitó para ir al siguiente servicio de la iglesia. Cuánto deseaba que llegara el domingo. El pastor predicó, y cuando estaba terminando su sermón, nuevamente mi corazón comenzó a latir con fuerza. Cuando el pastor hizo la invitación, salté de mi asiento.

Un joven abrió su Biblia y me mostró cómo podía recibir el regalo de la vida eterna. Leyó varios versículos para mostrarme que todos somos pecadores y necesitamos un Salvador. Me explicó cómo Jesucristo pagó en la cruz el precio completo por nuestros pecados.

Me dijo que podía arrepentirme de mis pecados y pedir, por fe, que Jesucristo viniera a mi corazón y fuera mi Señor y Salvador personal.

Con mis propias palabras reconocí ante Dios que era pecador y que merecía el infierno, pero que deseaba ir al cielo. Entonces invité a Jesucristo para que entrara a mi corazón y me salvara.

No puedo explicar lo que sentí en esos momentos, pero parecía que habían quitado un peso enorme de mis hombros. Al instante supe que ya era libre. También supe que Cristo había venido a mi corazón y que me había hecho una nueva persona. Una vida de buenas obras nunca habría logrado el milagro que sucedió en esos momentos.

Eso ocurrió hace más de 20 años, y aunque muchas veces fui infiel al Señor, El nunca fue infiel ni me abandonó. Hoy El es más real y más precioso para mí que nunca antes. No cambiaría mi lugar con nadie ni renunciaría a Jesucristo por nada de lo que este mundo pueda ofrecer.

Amigo católico, la misma libertad y gozo están a su alcance. Hoy mismo usted puede recibir a Cristo como su Salvador. Ya ha leído la verdad y ahora puede ser hecho libre:

"Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres".
Juan 8:32

La maravillosa bondad de Dios lo está dirigiendo al arrepentimiento y salvación:

"¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?"
Romanos 2:4

Dios quiere que usted sea salvo hoy:

"He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación".
2 Corintios 6:2

Si desea ser hijo de Dios, incline su cabeza y hable a Dios de todo corazón. En sus propias palabras haga una oración como esta:

"Señor Jesús, reconozco que soy pecador. Me arrepiento de todos mis pecados, y te pido que vengas a mi corazón y me salves. Me arrepiento de haber confiado en una religión falsa que exige buenas obras para ganar la salvación. Sé que Tú pagaste en la cruz el precio por todos mis pecados. Rechazo las enseñanzas del catolicismo y pongo toda mi confianza sólo en ti. De hoy en adelante, tu Palabra será la autoridad final en mi vida, y no las tradiciones de la Iglesia Católica. Gracias, Señor, por salvarme y por darme el regalo de la vida eterna. En el nombre de Jesús. Amén".

Si usted ha dicho una oración similar a esta de todo corazón, la promesa de la Palabra de Dios es que usted ya es hijo y miembro de la familia de Dios:

"Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios".
Juan 1:12

Amigo, este libro fue escrito para que usted pudiera conocer y ser convencido por Dios acerca de la verdad de este mensaje. Reciba el regalo de la vida eterna. Solamente así experimentará el gozo y la paz de saber que sus pecados son perdonados.

Mi oración tiene dos propósitos:

  • Primero, que comience una relación personal con Dios y experimente la verdadera libertad que sólo Cristo puede dar.
  • Segundo, que sea liberado de las ataduras de la Iglesia Católica.

Este libro no fue escrito para criticarlo, sino para guiarlo a estas verdades maravillosas. Que Dios le bendiga al iniciar su nueva vida en El:

"Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación".
Santiago 1:17
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Conozcamos el Catolicismo Romano

Apéndice 3

La Súplica de Dios

Mi deseo y esperanza es que haya invitado a Jesucristo a entrar en su corazón, y que haya experimentado el nuevo nacimiento tal como enseñan las Escrituras. Si es así, de acuerdo a la Biblia, una de las primeras de-cisiones que debe tomar es salir de la Iglesia Católica:

"Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas".
Apocalipsis 18:4

Muchos católicos romanos dicen que son cristianos que han experimentado el nuevo nacimiento, pero afirman que Dios desea que ellos permanezcan en la Iglesia Católica. La Biblia, sin embargo, dice que el Señor no quiere que sus hijos le adoren en una religión falsa e idólatra. El dice que deben salir y permanecer fuera de ella:

"Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud".
Gálatas 5:1

Hay muchos otros versículos que nos enseñan la misma lección:

"No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?"
2 Corintios 6:14

¿Adoraría usted a Dios con aquellos que niegan su Palabra?

"Si alguno no obedece a lo que decimos por medio de esta carta, a ése señaladlo, y no os juntéis con él, para que se avergüence".
2 Tesalonicenses 3:14

Muchos católicos dan diferentes excusas para per-manecer en la Iglesia Católica, pero a Dios no le impresionan las buenas intenciones cuando ellas hacen que usted desobedezca su Palabra. Sobre todas las cosas, Dios desea obediencia:

"Oirás, pues, la voz de Jehová tu Dios, y cumplirás sus mandamientos y sus estatutos, que yo te ordeno hoy".
Deuteronomio 27:10 "Sea bueno, sea malo, a la voz de Jehová nuestro Dios... obedeceremos".
Jeremías 42:6

¿Obediencia o sacrificios?

A veces algunos católicos permanecen en la Iglesia Católica y dicen que están sacrificando sus deseos personales por el bien de otros. Pero Dios prefiere obediencia en vez de sacrificio:

"¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios".
1 Samuel 15:22

¿Por qué no desean salir de la Iglesia Católica?

A pesar de las instrucciones claras de Dios en su Palabra, algunas personas rehúsan salir de la Iglesia Católica. Hay dos posibles razones:

  1. Ellas son salvas, pero ignoran que el deseo de Dios es que salgan de esa iglesia.
  2. Creen que son salvas pero en realidad no lo son, porque la esperanza de su salvación está aún en la Iglesia Católica y temen salir de ella.

Sólo usted puede decir con cuál de estos grupos se identifica, porque nadie más conoce su corazón.

¿Se había convertido realmente a Cristo?

En cierta ocasión hablé con un joven católico, quien admitió que estaba perdido espiritualmente y necesitaba confiar en Cristo como su Salvador. El joven oró y pidió que Cristo viniera a su corazón. No tuvo problema en hacerlo.

Luego le dije que él tendría que salir de la Iglesia Católica. Inmediatamente retrocedió y dijo: "¡Oh, yo nunca podría salir de la Iglesia Católica!"

"¿Por qué?", le pregunté.

Dijo que había nacido y crecido en la Iglesia Católica, y que ella era necesaria para la salvación. Ya sea que este joven lo entendiera o no, su esperanza para la vida eterna estaba en la Iglesia Católica, no en Jesucristo.

Al igual que él, hoy muchos católicos afirman que son cristianos que han experimentado el nuevo nacimiento, pero rehúsan obedecer a Dios. Por supuesto, nadie puede juzgar la salvación de otra persona, pero la Biblia enseña que quienes confían en tradiciones de hombres, se desilusionarán amargamente en el Día del Juicio:

"Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová".
Jeremías 17:5

Si usted es un católico que no desea salir del catolicismo, en el mejor de los casos, es un cristiano que vive en desobediencia a Dios; y en el peor de los casos, es alguien que no tiene la salvación, y que se engaña a sí mismo creyendo que es cristiano:

"Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas".
Efesios 5:11

Si realmente desea honrar a Dios, debe obedecerle y abandonar esas doctrinas que niegan la verdad del Señor.

No tenga temor

Otra razón por la cual no salen de la Iglesia Católica, es el temor. ¡La iglesia les ha inculcado la creencia de que la salvación se obtiene solamente por medio de la Iglesia Católica! Recuerdo que cuando era niño, me enseñaron que era pecado mortal asistir a otra iglesia que no fuese católica.

Sin embargo, a quienes han nacido de nuevo, la Palabra de Dios les asegura que no deben temer:

"Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio".
2 Timoteo 1:7

No debe tener temor de salir de la Iglesia Católica Romana. Jesucristo lo cuidará.

No más ídolos

Para ayudarle a quedar libre del poder de esta iglesia falsa, es importante que quite de su casa todo lo que esté asociado con ella; por ejemplo, imágenes, rosarios, catecismos, libros de rezos, etc. Estos son objetos que promueven la idolatría, y Dios aborrece la idolatría:

"Por tanto, amados míos, huid de la idolatría".
1 Corintios 10:14

El apóstol Pablo enseña claramente que, aquellos que practican la idolatría, no irán al cielo (véase Gálatas 5:19-21).

La mejor forma de deshacerse de esos objetos que promueven la idolatría, es quemándolos (véase Hechos 19:19).

"Los ganaré para Cristo permaneciendo en la Iglesia Católica"

Otra excusa que usa la gente para no salir de la Iglesia Católica, es que desean ganar, desde adentro, a los que están en ella.

Pero la verdad es que, la mejor forma de ganar a otros para Cristo, es obedeciendo a Dios de manera que pueda tener el poder de Dios en su vida. No tiene sentido desobedecer a Dios para hacer su obra. Si Dios le está diciendo que debe salir de la Iglesia Católica, tiene que obedecerle.

Un sacerdote convertido

Hace muchos años, un sacerdote católico comprendió que su iglesia estaba en error, y pidió a Cristo que viniera a su corazón como su Salvador.

En obediencia a Dios, dejó la Iglesia Católica. Pero cada domingo en la mañana se dirigía a su antigua iglesia, y se quedaba en su auto en el lugar de estacionamiento. Al terminar la misa, sus ex feligreses que pasaban por allí, lo reconocían y le decían: "Padre, supimos que dejó la iglesia. ¿Que le pasó?"

El les respondía: "Sí, dejé la iglesia porque me sucedió algo maravilloso. Entren al auto y les contaré todo". Con este método, ganó para Cristo casi a la mitad de su antigua congregación.

Conclusión

Mi amigo, usted elige. Si es un cristiano verdadero, usted sabe lo que Dios desea que haga. La pregunta es, ¿le obedecerá?

"Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré".
2 Corintios 6:17

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Conozcamos el Catolicismo Romano

Apéndice 4

¿Libertad o Esclavitud?

A través de cada capítulo de este libro hemos visto el mismo tema. Es la principal diferencia entre el catolicismo y el verdadero cristianismo:

  • El catolicismo esclaviza a las personas.
  • Cristo las libera.

Usted se habrá dado cuenta de que todas las doctrinas del catolicismo hacen que las personas estén sujetas a la Iglesia Católica. Para ser salvo, necesita a la iglesia. Para que sus pecados sean perdonados, necesita a la iglesia. ¡Necesita a la iglesia para todo!

De acuerdo al plan, las personas están ligadas a la Iglesia Católica desde poco después del nacimiento, cuando son bautizadas, hasta el momento de su muerte, cuando reciben la Unción de los enfermos.

Pero la Biblia dice que Jesucristo murió para liberarlo de esa esclavitud:

"Porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios".
Romanos 8:21

Pablo predicó:

"Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba Padre!"
Romanos 8:15

Cristo libera a las personas. La religión las esclaviza:

"... los falsos hermanos introducidos a escondidas, que entraban para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús, para reducirnos a esclavitud".
Gálatas 2:4

¡Que no le engañen! La religión promete libertad, pero siempre esclaviza:

"Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció".
2 Pedro 2:19

La Palabra de Dios anima a los verdaderos cris-tianos para que permanezcan firmes en la libertad que sólo Cristo provee:

"Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud".
Gálatas 5:1

El apóstol Pablo conocía esta libertad, y advirtió a los cristianos que no hicieran mal uso de ella:

"Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros".
Gálatas 5:13

Dios no desea que usted sufra en esclavitud a una religión. El quiere que goce de verdadera libertad:

"Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad".
2 Corintios 3:17 "Y andaré en libertad, porque busqué tus mandamientos".
Salmos 119:45

Libre

Como ex católico romano, sé lo que significa esa esclavitud. Durante mi juventud me enseñaron las reglas y regulaciones católicas, y vivía en constante temor de lo que podría sucederme si las desobedecía.

Cuando pedí a Cristo que entrara en mi corazón, uno de los gozos más grandes que experimenté fue la libertad que encontré en El. Las cadenas de esclavitud fueron rotas. El poder que tenían sobre mí desapareció y fui libre.

¿Cuál escogerá usted?

Usted puede salir de la esclavitud de la Iglesia Católica y experimentar esta misma libertad. Jesucristo hizo todo lo necesario para que usted fuese libre:

"Y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre".
Hebreos 2:15

Pablo nuevamente habla del mismo tema:

"Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo. Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo... para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos".
Gálatas 4:3-5

¿Amor u odio?

Pablo continúa con esta afirmación:

"¿Me he hecho, pues, vuestro enemigo, por deciros la verdad?"
Gálatas 4:16

Para terminar, le hago la misma pregunta: ¿Soy su enemigo por haberle dicho la verdad? Alguien dirá que soy enemigo de los católicos; créame, ¡no lo soy!

Por el contrario, he presentado aquí el único mensaje que puede librar a los católicos (y a todas las personas) del lago de fuego eterno. Eso no es odio, sino amor.

Deseo que todos los católicos reciban el regalo de la vida eterna. Deseo que usted sea libre de una religión que esclaviza. Eso no es odio, sino amor.

Deseo que usted experimente el gozo y la paz que sólo Jesús puede dar. Eso no es ser enemigo, sino amigo.

El verdadero enemigo

Sin embargo, usted tiene un enemigo. Su nombre es Satanás. El le odia y desea que vaya al infierno eternamente:

"Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar".
1 Pedro 5:8

El diablo sabe que para devorarlo, tiene que hacer lo posible para que usted desobedezca la Palabra de Dios.

Su plan es como sigue:

Primero, él crea una religión con todos los elementos necesarios para que parezca auténtica.

Luego, formula doctrinas contrarias a la Biblia que los miembros deben seguir. La gente está tan ocupada obedeciendo estas reglas, que nunca encuentra a Cristo.

Otra característica de las religiones de Satanás es que desacreditan a Jesucristo. El diablo odia a Cristo porque sabe que El es el único camino al cielo (Juan 14:6). Por tanto, Satanás hará todo lo posible para que las personas no miren a Cristo.

Desafortunadamente, este plan ha tenido resultado durante siglos. No subestime a Satanás. El es el maestro del engaño (véase Apocalipsis 12:9).

No permita que el diablo continúe engañándolo. El es su enemigo y está usando una religión para mantenerlo lejos de Jesucristo. No permita que lo siga haciendo.

Vaya a Jesucristo hoy. El está esperando para liberarlo. Que Dios le bendiga al experimentar la verdadera salvación en Jesucristo:

"Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas".
Proverbios 3:5-6

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